El Miedo y la Mentira

Por Lic. Arnaldo Torres Rubio

El miedo “es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta en todos los animales, lo que incluye al ser humano. La máxima expresión del miedo es el terror. Además el miedo está relacionado con la ansiedad… Según el concepto conductista el miedo es algo aprendido”. El miedo; “es una sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario”. El miedo, distorsiona la realidad, amplifica cosas que son irreales (conduce a una mentira), hasta transformarnos en personas no usuales; cuando se combina el miedo y la mentira es altamente dañina para la salud física y mental.

La ansiedad que viene del miedo ante los problemas de la vida, es un resultado de nuestro apego a diferentes cosas. El miedo a sufrir robo, es el apego a las cosas materiales. El miedo a quedarnos sin empleo, es el apego a la estabilidad y seguridad financiera. El miedo a la enfermedad y a la muerte, es el apego a la vida y así sucesivamente.

Génesis es el libro de los orígenes, y en el capítulo 3 habla de la caída del ser humano y nos dice que la serpiente de  manera astuta engañó a Eva y Adán- en Génesis 3:9-10 (NBD) dice: “pero Dios el Señor llamó al hombre y le preguntó:- ¿Dónde estás? El hombre le contestó:-Oí que andabas por el jardín y me dio miedo, pues estoy desnudo. Así que me escondí”. Ese es el origen del miedo; también en Juan 8:44 (NBD) “Ustedes son de su padre el diablo y quieren cumplir los deseos de él. Desde el principio el diablo ha sido un asesino, y no se mantiene en la verdad porque no hay verdad en él. Él es mentiroso por naturaleza, y por eso miente. ¡Él es el padre de la mentira!, es decir Satanás es el creador de la mentira; en consecuencia, su reino entero de las tinieblas, en totalidad, está construido sobre la mentira (tengan mucho cuidado con los mentirosos de oficio).

¿Cuantas decisiones en tu vida cotidiana tomas por miedo? ¿Cuantas cosas has hecho o has dejado de hacer por miedo? La pandemia mundial por el coronavirus COVID -19  prácticamente ha paralizado al mundo entero, ha frenado el trajinar diario de la vida y la economía de las personas, nos ha obligado a cambiar las lógicas acostumbradas, ha reducido nuestros imaginarios cotidianos. Cuando vemos los estragos que causa el coronavirus en las personas por todo el mundo, el miedo quiere apoderarse de nosotros. Vivimos perplejo es decir lleno de incertidumbre, desorientado, prácticamente muchos viven con miedo, sobre todo si desconoce sobre lo que dicen Las Sagradas Escrituras.

No es malo tener miedo. Lo malo es dejar que el miedo domine tu vida. El miedo no nos deja vivir. El miedo es un activador de una respuesta nuestra sobre una alerta o peligro existente en nuestro entorno, y esta respuesta muchas veces consiste en pelear o huir, de esa forma nos aseguramos que nos vamos a mantener con vida. El miedo es entonces una forma de advertir que hay un riesgo y nuestra integridad está en peligro.

La forma en que manejemos la emoción del miedo es no dejar que todas las decisiones que tomes estén basadas en miedo. Aprender a manejar el miedo nos ayudará a que las respuestas sean justamente las que deseas, que el miedo sea una advertencia, una precaución ante algo, pero que no te paralice. Que entre el estímulo externo y la respuesta emocional pero de manera positiva, si tienes la convicción que hay un Ser Superior que te ama y tiene el cuidado de tu vida. Para aquellos que dudaban de su poder solo observe como está el mundo en este momento no vale dinero, poder de gobernantes, etc. Espero que esta vivencia del COVID-19 sirva de mucho aprendizaje.

Libérate del miedo, date permiso y comienza a crear posibilidades en lugar de esperarlas. Dejar que te domine el miedo es la primera derrota. Dijo Albert Einstein. “En los momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento”. La fe y la imaginación es posiblemente la capacidad más útil del ser humano. Nos permite moldear nuestros recuerdos para crear nuevas posibilidades. Frente a la lógica, que nos proporciona estabilidad y causalidad en nuestras relaciones con la vida, la imaginación permite desbordar los límites de lo real para crear algo nuevo si  nos dejamos conducir por el mejor Consolador y Guiador como es El Espíritu Santo, si no ha tenido una vivencia se está perdiendo de la mejor manera de conducirse en la vida por su creatividad infinita.

De hecho, en la Sociedad de la Información, se ha considerado la innovación como una necesidad esencial, a pesar de que no se educa para ella. Cambiemos de paradigma y eduquemos para la innovación. El conocimiento que nos permite conocer a Dios como persona, y como un poder, no proviene de este mundo. Este conocimiento es divino y sobrenatural y viene a nosotros únicamente por revelación bíblica. Los que tratan de conocer a Dios solamente mediante la razón son conducidos al racionalismo.

No es fácil argumentar sobre la soberanía de Dios cuando la crisis golpea la puerta de tu casa. Sin embargo, puedo asegurar que en medio de esas preguntas, en medio de la angustia y por sobre la crisis, Dios nos ha prometido no abandonarnos. Los cristianos no deben temer a la verdad, a pesar de su fuente. Estoy convencido de que no hay contradicción entre lo que la ciencia realmente ha descubierto e interpretado correctamente, y las enseñanzas de la Biblia correctamente interpretadas.

Conocer la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios (Romanos 12:2) no depende de nuestro entorno. No depende de la crisis. Depende de nuestro entendimiento sobre en quien hemos puesto nuestra confianza. Hay pruebas que Dios permite para forjar carácter, pero otros son solo la consecuencia de nuestras malas decisiones.

Isaías 41:10 dice: “No tengas miedo, pues yo estoy contigo”. 1 Pedro 5:7 “Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”. Mateo 28:20 “Yo estaré siempre con ustedes, hasta el fin del mundo”.

Jesús es el príncipe de paz. El da paz que sobrepasa todo entendimiento. Pero esa paz es fruto de un corazón que está  sincronizado con Jesús y su forma de entender la vida. Jesús tenía un desapego absoluto de las cosas a las que las personas nos aferramos. Cosas que son solamente fuente de un millar de miedos. Mateo 7:24-25.

Parece que no hay escapatoria, pero aquí es donde el Salmo 91 le da la vuelta a la situación, y el Señor nos dice: ¡“Aunque veas a miles caer a tu lado, no temas! ¡Yo estoy contigo, yo te protejo, fija tus ojos en mí!. Dios va a empezar a liberarte de tus miedos también, en la medida en la que pases más tiempo con El, orar es la clave. La oración nos fortalece y nos anima, pero también es el campo de batalla en contra de la angustia y la frustración. Tal vez en ella encontremos la respuesta que necesitamos,  la mano poderosa de nuestro buen Dios diciéndonos que no estamos solos.

Deseo en lo más profundo de mi corazón y la convicción que esto representa, que el Coronavirus (COVID-19), marque un antes y un después, tenemos evidencia que lo material si bien es cierto se necesita, pero nunca, debe ocupar el primer lugar de nuestras prioridades, ese puesto está destinado al Señor de señores, como es Jesucristo (si no lo conoce, se lo recomiendo El cambia los paradigmas de la vida).

Elaborado por el Lic. Arnaldo Torres Rubio

PDA. Hacer comentarios a arnaldotorres2005@yahoo.es

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